Dos años después, crece el impulso para reformar las normas de alquileres a corto plazo en Nueva York

Mensajes Clave

  • La NAACP de Brooklyn y Jamaica son las más recientes en unirse a una creciente coalición de más de una docena de organizaciones comunitarias, propietarios de viviendas y pequeñas empresas que instan al Concejo Municipal de Nueva York a aprobar la propuesta Intro. 1107.
  • A medida que aumentan las rentas y disminuye el turismo, las comunidades de los distritos exteriores—especialmente los neoyorquinos afrodescendientes y latinos—están batallando por permanecer en sus vecindarios.
  • Las rentas en toda la ciudad han subido más del 8.1 por ciento, mientras que el precio promedio de una habitación de hotel cuesta un 12.6 por ciento más desde 2023, cuando entró en vigor la Ley Local 18, y los anuncios de alquileres en la Ciudad de Nueva York disminuyeron en más del 90 por ciento.
Man pets dog on stoop in front of home.

Mensajes Clave

  • La NAACP de Brooklyn y Jamaica son las más recientes en unirse a una creciente coalición de más de una docena de organizaciones comunitarias, propietarios de viviendas y pequeñas empresas que instan al Concejo Municipal de Nueva York a aprobar la propuesta Intro. 1107.
  • A medida que aumentan las rentas y disminuye el turismo, las comunidades de los distritos exteriores—especialmente los neoyorquinos afrodescendientes y latinos—están batallando por permanecer en sus vecindarios.
  • Las rentas en toda la ciudad han subido más del 8.1 por ciento, mientras que el precio promedio de una habitación de hotel cuesta un 12.6 por ciento más desde 2023, cuando entró en vigor la Ley Local 18, y los anuncios de alquileres en la Ciudad de Nueva York disminuyeron en más del 90 por ciento.

Dos años después de que entró en vigor la ley de alquileres a corto plazo de la Ciudad de Nueva York, los neoyorquinos están peor. Datos independientes sobre vivienda y costo de vida confirman que la Ley Local 18 (LL18) indudablemente no ha cumplido su promesa de aliviar la escasez de viviendas, ya que la crisis de asequibilidad de la ciudad solo se ha empeorado. En cambio, la ley de alquileres a corto plazo ha afectado a los propietarios que dependen de los ingresos por alojar a huéspedes y ha reducido el gasto de los visitantes, mismo que ayuda a sostener a las pequeñas empresas de los distritos exteriores.

Ahora, una amplia coalición de activistas por los derechos civiles, defensores de la vivienda y líderes de pequeñas empresas insta al Concejo Municipal a aprobar la Intro. 1107 -se trata de reformas modestas que restaurarían oportunidades de ingresos para los propietarios, ampliarían la asequibilidad y garantizarían que los dólares del turismo lleguen a todos los rincones de la ciudad—sin sacar ninguna unidad de vivienda del mercado.

Datos independientes confirman:

  • Los alquileres se han disparado, las vacantes siguen estables. El alquiler promedio en toda la ciudad ha subido a $3,730, lo que representa un aumento del 8.1 por ciento desde 2023, según el Índice de Alquileres de StreetEasy. En los distritos exteriores, la carga de la renta es aún mayor en comparación con los ingresos de las personas, o el ingreso promedio del área (AMI por sus siglas en inglés). Al mismo tiempo, a pesar de una disminución de más del 90 por ciento en los alquileres a corto plazo en NYC, las vacantes en alquiler han caído un 0.5 por ciento en comparación con hace dos años, sin mostrar señales de una mejora significativa en la disponibilidad de viviendas, según los datos del Inventario Total de Alquileres de StreetEasy hasta julio. 
  • Familias afrodescendientes y latinas están dejando Nueva York a medida que sube el costo de vida. El costo de vida en la ciudad de Nueva York es ahora un 74 por ciento más alto que el promedio nacional, con casi 3 millones de neoyorquinos destinando más del 30 por ciento de sus ingresos al alquiler, lo que los pone en riesgo de quedarse sin hogar. La tendencia es aún peor entre los hogares afrodescendientes y latinos, quienes han abandonado la ciudad en mayores tasas, demostrando cómo la crisis de asequibilidad está afectando desproporcionadamente a las comunidades de color.
  • Los negocios de barrio han perdido ingresos vitales. Las visitas de turistas, que antes gastaban aproximadamente $800 por viaje en tiendas y restaurantes locales, se han reducido, pues cada vez más personas no pueden costear la ciudad debido a la falta de opciones de alojamiento accesibles. 
  • Las pequeñas empresas en los distritos exteriores enfrentan menos clientela y ventas en descenso, una señal de la debilitación de las economías barriales. El empleo en toda la ciudad ha disminuido o se ha mantenido estancado, subrayando la presión sobre las pequeñas empresas, que son los mayores empleadores de la ciudad y una fuente vital de empleos locales.

Menos visitantes y mayores costos. 

A medida que las comunidades de toda la ciudad ven el impacto negativo de la fuerte caída del turismo en sus economías locales, Nueva York se ha vuelto un destino mucho menos accesible después de la LL18 para los viajeros de ingresos bajos y medianos, especialmente para familias con niños. Los costos hoteleros siguen alcanzando máximos históricos, con un aumento del 12.6 por ciento en los últimos dos años—más del triple del incremento nacional—y las familias que antes dependían de alquileres accesibles a corto plazo, ahora quedan excluidas por los precios tan elevados. Los visitantes que desean hospedarse en los distritos exteriores —a menudo para estar cerca de sus seres queridos, dejar a estudiantes universitarios, o permanecer cerca de un hospital para recibir atención esencial—ahora tienen pocas, si es que alguna, opciones disponibles.

Como resultado, los viajes que antes apoyaban a tiendas y restaurantes locales ahora se acortan, se trasladan al costoso mercado hotelero del centro de Manhattan, o se abandonan por completo, dejando tanto a los visitantes como a los negocios de barrio en peor situación. El aumento de los costos de viaje probablemente ha contribuido a que la oficina de turismo de NYC reduzca su pronóstico de visitantes para 2025, incluyendo 400,000 viajeros nacionales menos.

Crece el impulso por cambios de sentido común sin quitar viviendas

Quienes apoyan la propuesta Intro. 1107 instan al Concejo Municipal a aprobar reformas modestas que podrían marcar una gran diferencia en la vida de muchos miembros de la comunidad, además de ayudar a atraer de nuevo a los visitantes a la ciudad. Intro. 1107 propone tres cambios sencillos:

  • Permitir que los neoyorquinos compartan sus viviendas privadas mientras estén fuera.
  • Aumentar el límite de huéspedes de dos a cuatro personas.
  • Permitir el uso de cerraduras internas en las puertas para que huéspedes y anfitriones tengan mayor privacidad.

El objetivo del proyecto es devolver dinero a los bolsillos de los neoyorquinos comunes, ayudando a pagar cuentas y reparaciones esenciales en el hogar. La coalición que apoya la legislación entiende que las familias afrodescendientes y latinas corren mayor riesgo de desplazamiento si el Concejo no actúa, y respalda estos cambios para mantener a las familias en sus hogares, sostener a las pequeñas empresas y asegurar que los beneficios del turismo se distribuyan equitativamente en los cinco distritos.

Una amplia coalición impulsada por propietarios de viviendas

Los miembros de la coalición han participado en mítines, reuniones comunitarias e incluso en una campaña local de puerta a puerta para compartir las historias de los neoyorquinos más afectados por las reglas actuales. Esta defensa liderada por los propietarios refleja la urgencia del momento: con cada mes que pasa, más familias y pequeños negocios sienten el impacto en sus bolsillos. Aquí hay algunas de sus historias:

Izquierda: Lory y Cindy son orgullosas propietarias en Prospect Lefferts Gardens. Comenzaron a hospedar para poder llegar a fin de mes y financiar inversiones en su hogar después de décadas de arduo trabajo. Tras perder ingresos vitales con la Ley Local 18, ahora alzan la voz en favor de la Intro. 1107 para que parejas responsables como ellas puedan conservar sus hogares, viajar juntas y seguir apoyando a su comunidad en Brooklyn.

Centro: Kerri es propietaria de una vivienda en Jamaica, Queens, y ha dependido de la actividad de ser anfitriona durante casi siete años para lograr estabilidad financiera y mantener a su familia en su hogar. El mes pasado, habló en defensa de normas justas como la Intro. 1107, para que anfitriones responsables como ella puedan seguir apoyando a sus familias y vecindarios. (Crédito: Foto de Gabriele Holtermann, Brooklyn Paper)

Derecha: Jorge es neoyorquino de toda la vida y orgulloso propietario en Bedford-Stuyvesant, quien recurrió al hospedaje para ayudar a su familia a pagar la hipoteca y superar desafíos como los despidos laborales. Él defiende la Intro. 1107 para que residentes como él puedan conservar sus hogares, apoyar a los comercios locales y dar la bienvenida a visitantes en sus vecindarios.

La labor de defensa de estos propietarios ha captado la atención de líderes en derechos civiles, vivienda, buen gobierno y negocios. La NAACP de Brooklyn y Jamaica, la New York City Housing Partnership, la New York Urban League, las cámaras de comercio de los cinco distritos y más de una docena de otras organizaciones se han unido a los propietarios para exigir que el Concejo Municipal tome medidas. Sus voces combinadas representan una amplia muestra de neoyorquinos y reflejan un consenso académico creciente que coincide en que las reglas actuales no están resolviendo la crisis de vivienda, están perjudicando a las comunidades y que una reforma enfocada es a la vez urgente y necesaria.

“Las comunidades de Brooklyn están unidas en el compromiso de promover la propiedad de vivienda y la búsqueda de equidad y prosperidad económica para quienes han sido marginados por mucho tiempo. Las diversas voces de Brooklyn—jóvenes, ancianos y propietarios multigeneracionales—subrayan la urgente necesidad de políticas que aseguren que cada residente pueda construir riqueza generacional y estabilidad. La Intro 1107 es un paso crucial hacia la justicia, empoderando a los propietarios para mantener su resiliencia económica y permanecer arraigados en las comunidades que han construido.

El proyecto de ley brinda protecciones prácticas, permitiendo que los propietarios principales alquilen de manera responsable sin sacrificar su privacidad ni seguridad, y ayuda a garantizar que el camino hacia la prosperidad permanezca abierto para todos los habitantes de Brooklyn. La NAACP Brooklyn Branch está firmemente comprometida en la lucha por la justicia económica, reconociendo que la vivienda accesible y estable es esencial para vecindarios prósperos, escuelas sólidas y para desbloquear el potencial de cada miembro de la comunidad. Esperamos colaborar con nuestros socios y miembros de la coalición para convocar una mesa redonda con nuestro Comité de Desarrollo Económico y centrar una visión de propiedad de vivienda basada en la equidad, la justicia y la oportunidad para todos en Brooklyn.”

Joan Alexander-Bakiriddin, Presidenta de la NAACP Brooklyn Branch

“Durante demasiado tiempo, las comunidades de color en Queens han soportado de manera desproporcionada el peso del aumento de los costos de vivienda y la disminución de la estabilidad. La propiedad de la vivienda es, en gran medida, la manera en que construimos riqueza generacional, pero las barreras sistémicas continúan excluyendo a demasiados vecinos de esa oportunidad. La Intro 1107 es un paso crucial hacia la equidad, protegiendo la capacidad de los propietarios afrodescendientes de permanecer en sus vecindarios y asegurando que cada familia cuente con las herramientas necesarias para enfrentar la crisis de asequibilidad, incluyendo la opción de alquilar su hogar a corto plazo de manera responsable. La NAACP Jamaica Branch entiende que la justicia de vivienda es inseparable de la justicia económica y racial. Cuando los propietarios pueden permitirse quedarse, los vecindarios prosperan, las escuelas se fortalecen y las familias pueden planificar su futuro. Este proyecto de ley ayuda a salvaguardar la promesa de la propiedad de vivienda en Queens, y nos sentimos orgullosos de estar junto a nuestros vecinos y esta amplia coalición de defensores para instar a una pronta aprobación que preserve la asequibilidad, la equidad y la comunidad para las generaciones futuras.”

Candace Prince-Modeste, Presidenta de la NAACP Jamaica Branch

“Nuestra investigación indica que muchos propietarios —en tiempos de aumento de costos— dependen de los ingresos provenientes del alquiler de habitaciones o unidades en sus casas para mantenerse al día con sus hipotecas y evitar la ejecución hipotecaria. A medida que suben las facturas de energía, las primas de seguros y los impuestos a la propiedad, estos ingresos adicionales pueden ser fundamentales para llegar a fin de mes. Los legisladores deberían crear normas justas y transparentes que permitan a propietarios responsables obtener ingresos suplementarios, al tiempo que protegen la asequibilidad y la calidad de vida para todos los neoyorquinos.”

Christine Peale, Directora Ejecutiva del Center for New York City Neighborhoods

“La sobrerregulación es un factor importante que contribuye a la crisis de asequibilidad en la ciudad de Nueva York, y la prohibición de que los residentes principales de casas de 1-2 familias compartan sus hogares cuando están fuera es un ejemplo que el Concejo Municipal puede corregir.”

Kathryn Wylde, Presidenta y directora ejecutiva de Partnership for New York City

“Las normas actuales sobre alquileres a corto plazo están perjudicando, no ayudando, a las personas comunes. En medio de una crisis de accesibilidad y vivienda, vecindarios como Bedford-Stuyvesant—donde los alquileres a corto plazo ayudan a las familias y negocios locales a subsistir—son los que más sufren. Los propietarios de viviendas de la ciudad de Nueva York deberían confiar en que la ciudad los respalda en estos tiempos económicamente difíciles. La Intro 1107 ofrece una solución de sentido común que empodera a los propietarios que atraviesan dificultades para obtener ingresos extra para facturas y reparaciones esenciales, todo mientras se protege la vivienda a largo plazo.”

Jamie Smarr, Presidente y CEO de New York City Housing Partnership

“Las normas actuales sobre alquileres a corto plazo afectan desproporcionadamente a los vecindarios fuera de Manhattan y a las comunidades marginadas. Hemos escuchado historias de nuestros propios miembros, quienes son propietarios que ya no pueden pagar su hipoteca, pequeños negocios que ven menos clientes de fuera de la ciudad y familiares visitantes que ya no tienen dónde quedarse cerca de los suyos. Esta ley necesita ser reformada para apoyar a las familias de Nueva York y nuestras comunidades en todos los distritos.”

Arva Rice, Presidenta y directora ejecutiva de New York Urban League

“Las estrictas regulaciones de la ciudad sobre los alquileres a corto plazo han afectado significativamente a los restaurantes locales en los distritos exteriores y el Alto Manhattan. Con menos opciones de alquiler a corto plazo, los visitantes tienen menos probabilidades de explorar estos vecindarios, lo que impacta negativamente la economía local. Sería beneficioso que la ciudad reconsiderara su enfoque actual hacia la regulación de los alquileres a corto plazo y encontrara una solución equilibrada que permita la participación de propietarios responsables, ayudando así a apoyar los negocios en todos los distritos.”

Sandra Jaquez, Presidenta de la Asociación de Restaurantes Latinos, Bares y Lounges del Estado de Nueva York

El creciente impulso detrás de la Intro. 1107 es evidente. Los neoyorquinos no pueden permitirse otro año bajo políticas que limitan las oportunidades de ingresos, eliminan empleos y desplazan a los residentes afrodescendientes y latinos. El Concejo Municipal debe garantizar que los beneficios del turismo continúen siendo un salvavidas para las familias que construyen su futuro en nuestra ciudad. Actuar ahora ayudará a estabilizar las economías de los vecindarios y permitirá que los residentes de toda la vida permanezcan en sus hogares. Cada mes sin reforma significa más familias al borde del colapso y más turistas de ingresos bajos y medios excluidos de Nueva York por los altos precios. La elección es sencilla: aplicar reformas de sentido común que funcionen para todos los neoyorquinos, o arriesgarse a profundizar una crisis que ya está dañando precisamente a los vecindarios que la ciudad debería estar protegiendo.