La armonía de Sandra

Mensajes Clave

  • Conoce la historia de Sandra, anfitriona en Cartagena

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“Nos vamos a Cartagena”, sugirió el esposo de Sandra, y ella, que solo conocía las alturas de la capital colombiana, no dudó y aceptó. Abordó su primer vuelo. Cuando respiró la brisa sintió alegría. Nunca había visto el mar.

Dos hijos después, compraron una casa a media hora del centro histórico. Por consejo de un amigo, al remodelarla hicieron una habitación para recibir huéspedes. “Queríamos algo bonito, limpio, no muy lujoso, pero bien arreglado”.

Ella administra y se encarga de la limpieza. Su esposo lleva las redes sociales. Gracias a las ganancias “podemos darle a nuestros hijos mejor educación, mejor vestuario y la posibilidad de salir a cenar, viajar e ir al cine. Pagamos deudas y mejoramos la casa. Como madre puedo estar presente, eso vale más que cualquier cosa”.

Sabe que recibir visitantes genera ingresos para comercios locales: restaurantes, supermercados, tiendas y cafeterías. También genera oportunidades de empleo en limpieza, mantenimiento y otros servicios.

“La gente de Cartagena está dada a servir, es alegre y amable”, explica Sandra. Cuando critican a su barrio se sorprende, “estigmatizan, creen que es zona insegura”, pero ella conoce a cada vecino por nombre y apellido. Por eso quiere compartir su barrio, para sacar a los visitantes de la Cartagena turística, del centro y el mar, y que conozcan a los nativos.

Hay rumores de que quieren restringir la vivienda turística para quienes no estamos en zonas turísticas. “No entiendo. ¿Por qué quieren limitar nuestra actividad, si los ingresos no solo benefician a nuestra comunidad, sino a toda la ciudad?”. Le parece injusto, “sería hacernos a un lado, quitarnos la posibilidad de progresar en todos los sentidos”.

“Siempre he sido soñadora”, retoma entre risas, “y quiero seguir creciendo”, concluye. “ Todos tenemos derecho a salir adelante, a dar a conocer nuestra ciudad y a contribuir. A mejorar la calidad de vida de otros, dar empleo y movimiento. Limitarnos las rentas significa un estancamiento”, cree.