El Club de Anfitriones de Salta recomienda sus comercios favoritos

LOS ELEGIDOS:
- Semilla, almacén orgánico;
- Benares, tés en hebras;
- Bier, cervecería artesanal;
- Maciss, cervecería artesanal;
- Ma Cuisine, cocina francesa;

Luego fueron recibidos en BENARES, un negocio familiar “boutique” que nace del amor al té en hebras. Su promoción se limita al mensaje boca a boca, lo que lo convierte en un dato de oro para los anfitriones. Su dueña brindó sus conocimientos sobre gustos: los salteños suelen elegir tés especiados o frutales, mientras que los extranjeros buscan el clásico earl grey.
Al caer la noche la tercera parada fue BIER, un emprendimiento que ofrece cerveza artesanal producida 100% en Salta. De sus doce canillas, nueve son de cervezas propias y tres las ceden a otros productores locales ya que creen en la importancia de construir una cultura de consumo local y consciente y trabajan para ello. Además dictan cursos de cata y producción.


Después siguió MACISS, un rincón del barrio que ya era conocido por los anfitriones porque solía ser un corralón de materiales, hasta que los hijos de los dueños decidieron reformarlo y ahora se consolida como cervecería. Maciss sorprendió con la nueva cara del local y con su menú, que incluye cervezas importadas y artesanales salteñas, una amplia carta de tapeo y tablas de fiambres.
La caminata concluyó en MA CUISINE, donde los anfitriones compartieron una cena de 3 pasos. Se trata de un pequeño restaurante de 20 cubiertos propiedad del chef y sommelier Roberto Boujon, quien marida la comida francesa con vinos salteños. Como trabajan con productos de estación, la carta se muestra en pizarras en el salón, para poder modificarla día a día según la disponibilidad.
Esta iniciativa es la primera de las cuatro caminatas que el Club de Anfitriones quiere realizar, para construir su propia guía de recomendaciones locales y auténticas y estar mejor preparados para convertirse en embajadores de la cultura salteña ante los miles de viajeros que visitan la provincia cada año. Airbnb crea oportunidades económicas para los anfitriones y también para los comercios de las ciudades donde ellos viven.





